Saludable.Guru
Inicio       Buenos Hábitos       Historias de vida       Remedios Naturales       Curiosidades       Belleza       Perder Peso       Espiritualidad       -> Felicidad <-


Estudios confirmar que las madres estrictas son las que forman hijos más exitosos.
Por Gastón para Saludable.Guru en Noviembre del 2017 en Felicidad

El debate sobre si los padres debemos ser más estrictos o más permisivos, siempre está instalado y todos tenemos algo para decir al respecto.

Y la respuesta a este interrogante es tan compleja que varios científicos se abocaron a la tarea de investigar qué impacto tiene sobre los niños el hecho de tener padres más o menos exigentes en lo que se refiere a su educación.

El estudio apuntaba a conocer qué posibilidades tenían los niños de llegar a una educación superior guiados por sus padres, o más específicamente, por la madre.

¡Los resultados fueron sorprendentes!

Sobre un total de 15.000 niñas de entre 13 y 14 años, el estudio concluyó en que las niñas que tenían madres más estrictas y exigentes eran más seguras de sí mismas, fiables y respetuosas.

Pero eso no es todo, porque el estudio también determinó que las madres más estrictas tenían hijas con mayores posibilidades de terminar con su educación, conseguir un trabajo y lograr el éxito en sus vidas. Asimismo, las madres más insistentes y perseverantes en lo que quieren para sus hijos, tenían hijas con un 4% menos de posibilidades de quedar embarazadas o de no terminar sus estudios.

Tal vez suene arbitrario, pero las madres más estrictas y disciplinadas, tienen hijos más exitosos.

La Profesora Ericka Rascon-Ramirez, quien lleva adelante este estudio en la Universidad de Essex explica que aunque siendo adolescentes tomáramos decisiones que creíamos eran únicamente nuestras, en realidad sólo un 1% tenía que ver con nuestro propio análisis y que el 99% restante de lo que pensábamos estaba influenciado por la educación que habíamos recibido.

El límite de las exigencias.

Otros estudiosos del tema consideran que una educación demasiado estricta puede tener efectos negativos en niños que no alcanzan los objetivos que sus padres les proponen y ante el miedo a las consecuencias, se vuelven inseguros y mentirosos.

La presión por ser el mejor o ser perfecto, puede tener un impacto negativo en la vida de los niños con padres demasiado rigurosos.

Y si llega ese momento, castigar a un niño por haber mentido sólo agrava la situación, cuando el principio para solucionarla es averiguar porqué mintió y no tuvo el valor para decir la verdad. Infundir inseguridad y miedo a los niños, definitivamente no es el camino para que sean exitosos y logren una vida plena.

Es tarea de los padres infundir la confianza necesaria en los hijos para que desarrollen su potencial a pleno.

Posiblemente hasta sea un fracaso de parte de los padres, que nuestros hijos no confíen en nosotros cuando se enfrentan a un problema. Siempre deberíamos ser su principal alternativa a la hora de buscar ayuda para solucionar un conflicto. ¿No lo crees así?

Muchos padres creen en los métodos que se basan en el castigo o las recompensas por los fracasos o los logros obtenidos y tal vez eso haga hijos más exitosos en lo que se refiere a los estudios, pero las exigencias permanentes sin algo de tolerancia y comprensión, no llegan a buen puerto.

Tener una expectativa ambiciosa con respecto a nuestros hijos, está bien; pero debe priorizarse la comunicación, la calidez y la honestidad.

¿Qué diferencias hay entre padres permisivos y padres autoritarios?

Padres permisivos:

- Tratan a sus hijos como sus iguales.

- No existen los límites y los niños no logran regularse por sí mismos.

- Los padres aceptan ceder a las demandas de sus hijos, incluso en situaciones en donde deberían negarse.

- Los padres anteponen los deseos de los niños y consideran que deben cumplirse a cualquier costo.

- Los padres permiten a los niños faltas de respeto hacia otros miembros de la familia y no corrigen estas actitudes.

¿Cuáles son las consecuencias de este accionar?

- Niños impulsivos, descontrolados e inmaduros.

- Niños que no toleran el “NO”.

- Problemas de autoestima e inseguridad.

- Niños perezosos y sin valores.

Razones por las cuales los padres son demasiado permisivos.

- Padres que recibieron una educación extremadamente autoritaria.

- Padres que tienen niños que no estaban dentro de la planificación familiar.

- Padres que tienen niños con mucha diferencia de edad con sus hermanos.

- Padres muy ocupados para ocuparse de la educación de los niños.

- Padres que creen que los niños deben encontrar por sí solos el camino.

Padres autoritarios.

- Padres que basan su accionar en “Esto se hace así porque lo digo yo”.

- Escasa comunicación con los hijos.

- Padres que impone sus reglas sin posibilidad de discusión.

- La relación entre padres e hijos se basa en el miedo y la empatía.

- Padres que ejercen mucha presión sobre sus hijos y se muestran poco afectuosos.

¿Cuáles son las consecuencias de este accionar?

- Niños que ocultan información por miedo a represalias y castigos.

- Los niños son obedientes pero también muy dependientes porque están acostumbrados a hacer lo que les dicen los demás.

- Los niños carecen de alegría y espontaneidad.

- Niños que tienen baja tolerancia a la frustración.

- Niños agresivos, inseguros e impulsivos.

- Niños que tienen un 30% más de posibilidades de ser obesos.

- Niños que desarrollan tendencia a la delincuencia.

Razones por las cuales los padres son demasiado autoritarios.

- Padres que a su vez recibieron una educación autoritaria y consideran que funciona.

- Padres demasiado comprometidos en su rol que sobreprotegen a sus hijos y terminan siendo autoritarios.

- Padres con dificultades laborales y conyugales con un alto índice de estrés.

Y entonces… ¿Cuál es el término medio?

Lo que acabamos de ver nos hace comprender rápidamente que los extremos chocan. Ni totalmente permisivo ni absolutamente autoritario. Estas actitudes nunca llegan a nada bueno. ¿Y si probamos con el estilo educativo democrático?

El estilo educativo democrático tiene que ver con padres que ejercen un elevado control pero que al mismo tiempo son flexibles, que explican a sus hijos el porqué de sus decisiones siempre ajustándose a sus edades y a sus capacidades de comprender.

Se trata de padres afectuosos que les piden a sus hijos que asuman las responsabilidades que les corresponden dentro de lo que cada uno pueda hacer.

En estas familias hay buena comunicación. Los padres se preocupan por ayudar a sus hijos a que tomen y asuman las responsabilidades que les dan guiándolos cuando se trate de tareas cada vez más complejas y difíciles pero dejando que las hagan por sí mismos.

Esto tiene como consecuencia niños que se saben queridos, con buenos niveles de autocontrol y autoestima y que puedan desarrollar habilidades para relacionarse con los demás.

De esta manera, surgen hijos independientes y cariñosos que poco a poco vayan desarrollando un sistema moral particular.

Estos padres anteponen el amor por sobre todas las cosas. Hablan con sus hijos, son comprensivos, fomentan la comunicación, son sensibles a sus necesidades y establecen normas coherentes pero no rígidas generando una presión limitada y teniendo claro para qué cosas están preparados y para cuáles no.

Así, los niños asumen sus responsabilidades y también se hacen cargo de los errores propios de la inexperiencia; pero allí estamos los padres para aconsejar y guiar.

Cuando éramos chicos considerábamos a nuestras madres demasiado exigentes y hasta se transformaban en “el enemigo”, pero esto en algún punto tiene algo de positivo.

Ser exigentes con nuestros hijos, al mismo tiempo que tolerantes, te dará buenos resultados y un día te agradecerán que les hayas exigido en cuanto al estudio o hayas tomado determinaciones con respecto a una amistad que no creías conveniente.

Cuando sean grandes, comprenderán y apreciarán que hayas actuado como lo hiciste e incluso lo valorarán tanto que adoptarán el mismo criterio con respecto a la crianza de sus propios hijos.

Seamos estrictos con nuestros hijos pero al mismo tiempo nunca perdamos la calidez y no mezquinemos demostraciones de afecto. Que en algún momento logren entender que muchas exigencias están estrechamente ligadas al amor.

¿Tu madre era muy estricta cuando eras niño? ¿Cuál es tu opinión con respecto a este estudio sobre las madres exigentes?

¡Cuéntanos tu experiencia y deja tu comentario!

Los consejos de Saludable.Guru son sólo para fines informativos y educativos. Saludable.Guru no es un sustituto de consejos médicos profesionales, de diagnósticos o de tratamientos. Siempre consulta a tu médico con cualquier pregunta que puedas tener sobre una condición médica.

Al usar nuestro sitio web, está de acuerdo con que utilicemos cookies. Más info
.

Comparte esto con tu familia y tus amigos. Aprieta el boton de abajo.




Deja tu comentario sobre lo que viste



  






A pesar de estar al borde de la muerte, nadie ayuda a esta chica....
Varias personas le deben la vida a estos 3 narcos que detuvieron un atentado....
Este chico encontró 6 enormes ratas detrás de una iglesia. Un año más tarde, se ven completamente diferentes....
Estos padres perdieron a su hija con solo 13 años y lloran cuando descubren quién es esta mujer...